La reforma aprobada en 2005 tuvo sus virtudes y sus defectos. Una de las virtudes fue que logró abrir la puerta a reformas estatales, que también se han contemplado en entidades tan diversas como Zacatecas, Michoacán, Distrito Federal, Morelos, Nuevo León y otros estados. A la fecha, la única entidad que ha experimentado el voto migrante en elecciones estatales es Michoacán, donde fue aprobado en febrero de 2007 como parte de un paquete de reformas electorales. La reforma permitió a los michoacanos en el exterior votar por gobernador. La modalidad de la votación fue por correo porque era la única experiencia existente en el país. Sin embargo, a pesar de que la iniciativa se presentó inicialmente en 2003, el congreso estatal tardó casi cuatro años en aprobarla y, al igual que el caso federal, dejó poco tiempo para su implementación efectiva. El resultado también fue inferior al esperado, registrándose un total de 982 solicitudes pero solo se aprobaron 671 y, posteriormente, se recibieron un total de 349 votos. Al igual que en la experiencia federal, las autoridades electorales estatales cometieron errores y reflejaron un desconocimiento del fenómeno migratorio.

Cuatro años después, Michoacán tendrá elecciones estatales. Sin embargo, como ocurre con el Congreso de la Unión, la legislatura estatal ha dejado de lado el tema del voto migrante y no ha aprobado ni considerado reforma alguna para mejorar el ejercicio. Un caso diferente está ocurriendo en el Distrito Federal, donde la Asamblea Legislativa aprobó el 16 de diciembre de 2010 una nueva reforma electoral que incluye también el voto de los ciudadanos en el exterior. A diferencia de Michoacán, en este caso la reforma establece la creación de un Comité encargado de coordinar el trabajo sobre el voto en el exterior, incluyendo la elaboración de propuestas sobre posibles modalidades de voto. La reforma ha sido aprobada a tiempo para que en las elecciones de 2012 se pueda concretar la participación electoral del exterior, donde se estima que residen unos 750 mil oriundos del Distrito Federal. Mención aparte merece Zacatecas, donde no se ha aprobado el voto migrante pero hay una reforma de 2004, que establece la inclusión de 2 diputados migrantes en la legislatura estatal. Esto lleva a que los partidos políticos del estado integren explícitamente el tema migratorio en sus propuestas y campañas. Los migrantes se suman al último lugar de la lista de candidatos plurinominales de los partidos y se eligen los de los dos partidos con mayor número de votos. Con esta modalidad se generan generaciones de migrantes con experiencia legislativa y de elección popular. donde no se ha aprobado el voto migrante pero hay una reforma de 2004, que establece la inclusión de 2 diputados migrantes en la legislatura estatal. Esto lleva a que los partidos políticos del estado integren explícitamente el tema migratorio en sus propuestas y campañas. Los migrantes se suman al último lugar de la lista de candidatos plurinominales de los partidos y se eligen los de los dos partidos con mayor número de votos. Con esta modalidad se generan generaciones de migrantes con experiencia legislativa y de elección popular. donde no se ha aprobado el voto migrante pero hay una reforma de 2004, que establece la inclusión de 2 diputados migrantes en la legislatura estatal. Esto lleva a que los partidos políticos del estado integren explícitamente el tema migratorio en sus propuestas y campañas. Los migrantes se suman al último lugar de la lista de candidatos plurinominales de los partidos y se eligen los de los dos partidos con mayor número de votos. Con esta modalidad se generan generaciones de migrantes con experiencia legislativa y de elección popular. Los migrantes se suman al último lugar de la lista de candidatos plurinominales de los partidos y se eligen los de los dos partidos con mayor número de votos. Con esta modalidad se generan generaciones de migrantes con experiencia legislativa y de elección popular. Los migrantes se suman al último lugar de la lista de candidatos plurinominales de los partidos y se eligen los de los dos partidos con mayor número de votos. Con esta modalidad se generan generaciones de migrantes con experiencia legislativa y de elección popular.